Sunday, 18 February 2018

Stick around

Y de pronto, escuchas esa canción que le cantabas en un coche difunto hace seis años.

Notas los escalofríos bajándote por los brazos y los muslos.

Sobriedad, un pequeño atisbo de llanto... Y todo está bien cuando suena la voz neozelandesa cantándole a sus exes.

Porque ahora, en cierto modo, soy una Jemaine de la vida.

Vamos a conseguir sacar ese Brett ("¡Breeeett!"), que seguro que está ahí dentro en algún lado.