Ladies and Gentlemen,
Señoras y Señores:
Queda inaugurada con esta entrada una nueva etapa que será bastante aburrida para muchos, en la que contaré con detalle cosas que me pasen (que, como como no me pasan muchas, pondré pocas entradas).
Y eso... Quería contar mi (corta pero intensa) experiencia madrileña de los días 22 y 23 (reportaje fotográfico completo en el album "Odisea Madrileña"):
Señoras y Señores:
Queda inaugurada con esta entrada una nueva etapa que será bastante aburrida para muchos, en la que contaré con detalle cosas que me pasen (que, como como no me pasan muchas, pondré pocas entradas).
Y eso... Quería contar mi (corta pero intensa) experiencia madrileña de los días 22 y 23 (reportaje fotográfico completo en el album "Odisea Madrileña"):
Jueves 22 de Diciembre, "El Comienzo"
Empiezo el día a la poco acostumbrada hora de las 6:15... Pero claro, tenía que hacerlo para coger el Eurobus a las 7. El viaje fue normalito, con desayuno incluido y tal, y nos pusieron 2 pelis cutres. Sobre las 12 llegué a la estación de Méndez Alvaro y tuve un recibimiento bien merecido, ya que mi "amigo especial" (odio decir "mi novio") me estaba esperando allí, y justo después llegó mi amiga Ana, en cuya casa me hospedé durante los 2 días. Al llegar a su casa vimos "El Pianista", que me dio muchísima lástima porque al pobre hombre no paraban de pasarle desgracias y más desgracias, y cuando parecía que algo iba regular... PUMBA!!! DESGRACIA!!!!
Luego, unas horas de consumismo desbocado en la fnac y la Casa del Libro, sitios donde me agencié el Raw Power de Iggy y los Stooges y Rebelión en la Granja de Orwell... Una paradita en el Starbucks para recordar tiempos escoceses y luego vino el concierto de Franz Ferdinand (!). Nos tiramos media buscando el sitio porque nadie sabía dónde era. Los teloneros fueron los ingleses The Rakes, que estuvieron más bien sosos y que no paraban de repetir "Traaaanquis, que falta poco para los Feeeerdinand...".
Al fin, los esperados Franz Ferdinand aparecieron en el escenario, y ahí estaba yo! Rodeada de pijos de flequillo largo y pijas con polos de rayas fumando petas por doquier, pero yo pude con ellos y me lo pasé de putísima madre, saltando y chillando las letras (que casi nadie se sabía xD)... Cosas productivas del concierto: me compré una bufanda chulísima y confirmé la pronunciación del apellido del Kapranos, cuyos pantalones ajustaditos fueron de mi total agrado.
A la salida tuvimos que esperar mi "amigo especial" y yo durante más de media hora porque el metro pasaba cada siglo a esas horas de la madrugada. En cuanto llegué a casa de Ana, que amablemente me fue a recoger a la parada del metro, nos fuimos a dormir.
Viernes 23 de Diciembre, "El Final"
Ana y yo nos levantamos a las 11 y poco, y luego quedamos con Alba ("Punky", para las amigas), que yo conocí hace 3 años en Londres y que Ana conoce de toda la vida. Fuimos al Parque del Retiro, que nunca había ido, y vi por primera vez en mi vida charcos de agua helados (!). Aunque al final no nos aclaramos si el monumento del lago grande era de un rey Carlos o un Alfonso, vimos en el Palacio de Cristal una exposición rara de arte moderno de un tal Tobias Rehberger. He aquí al elemento en cuestión junto a su obra titulada "Ni siquiera el 7% de resurrecciones en el aeropuerto del suicidio":
Luego fuimos a un restaurante étnico que no me acuerdo cómo se llamaba, donde comimos Humus (puré de garbanzos) y Cous-cous, y donde nos volvió a las 3 la vena artística-fotográfica. Al sair Ana y Alba me acompañaron a tiendas chulas/raras a seguir con mi ansia consumista y luego creo que ya no hicimos nada más...
A las 7'30 de la tarde cogí el autobús de vuelta a casa con mi "amigo especial" y ya ta. Ahora falta esperar al siguiente: el de Muse... Xium!!