Cierto sábado no muy lejano estuve en vela hasta las 7 y media de la mañana. Y no precisamente de juerga, si no viendo pelis, cómo no. Tras horas y horas de mirar a la pantalla del ordenador sin moverme, mi mente calenturienta me instó a coger fervientemente, un año después, la grandiosa secuela escrita de Trainspotting. 90 páginas y 10 apartados después me di por vencida. Me tumbé en la cama a esperar a sumergirme en el Leteo [my body’s floating down a muddy river, decía un tal Sr. Yorke], pero una y otra vez sonaba esa canción. El b-side de Starlight. La última joya del Sr. Bellamy. La letra que nos obsesiona a Antonio y a mí. Easily.
Let you inhibitions go
Make every touch electrical
When you're feeling beautiful
Will you remember me?
Imágenes extrañas se fueron amontonando en mi cabeza. Abrí los ojos un momento, y vi la cara desenfocada de un ¿doctor? O más bien era un psiquiatra. Llevaba gafas y bata blanca, y conforme iba distinguiendo las líneas de su rostro, me sorprendí al ver que el sujeto en cuestión se parecía muchísimo a Jack Lint, el personaje de Michael Palin en Brazil, sólo que este señor no llevaba manchas de sangre en los guantes ni sonreía de forma macabra. Es más, me miraba con cara de preocupación (ceño fruncido, labios tensos), y yo también me preocupé. Algo malo pasaba, seguro. Empecé a sentir sueño de nuevo.
I wanna touch you deep inside
And find the secrets that you hide
When your fears are cast aside
Will you remember me?
Abrí los ojos otra vez. Por la persiana medio abierta (odio cerrarla del todo) entraba ya la luz del sol. Las 8 y pico. Oí la puerta de la otra entrada cerrarse con sigilo: mi hermano debió haber salido de farra clandestinamente y regresaba ahora. Me centro. Ni rastro de Jack Lint, ni de su mirada preocupada. Pero… Ay va, ¿qué es esto? Algún leprechaun del país de la Piruleta debió entrar en mi cuarto en los minutos que dormí y lo cambió completamente. Ahora las paredes eran de un verde lima chillón, y el suelo parecía césped color rosa que olía a chicle de fresa ácida. Además, había unas cuantas florecitas de Jasminum officinalis dispersas por esta peculiar superficie. En fin, los pósters seguían en su sitio, así que no le di mucha importancia a la curiosa reforma y en muy poco tiempo me volví a quedar sopa.
Easily forgotten love
Easily forgotten love
It's not so easily...
Puaf. Legañas. ¿Dónde estaban los colorines y los jazmines? Desaparecieron. ¿Qué hora sería ya? Intenté coger el móvil para verlo, pero no atiné y se me cayó el mp3 encima. Yupi. ¡Buenos días¡ ¡Bienvenida a una nueva y maravillosa jornada! Este pequeño incidente hizo que me pensara dos veces el levantarme o no, optando por ésta última opción, obviamente. Oía los ruidos de la calle. Miles de personas caminando por los alrededores de mi casa, haciendo su vida, comprando cosas inútiles en el chino, haciendo cola en el fotomatón, e incluso ¿quién sabe? salvando la galaxia de unos payasos del espacio exterior. Y yo mientras tumbada en mi cama, con la sábana hasta la barbilla y el pelo revuelto… Me justifiqué con un “Estoy de vacaciones, ya haré lo que tenga que hacer el lunes”. Y hala, a dormir más.
I just want to let you know
My mind refuses to let you go
I wanna hypnotize your soul
You will remember me
Mi madre me despertó para comer, alegando que me estaba perdiendo los Simpsons. Yo hice un ruido indiferente y giré en redondo, dispuesta a dormir un poquito más, porque ¿para qué? No hay prisa. El principio del capítulo iba a ser exactamente el mismo que hace unas semanas, cuando pusieron otra vez ese capítulo… ¡Hola, Morfeo! ¡Cuánto tiempo!
Easily forgotten love
Easily forgotten love
It's not so easily....
Sobre las 2 y veinte, ya no podía seguir en estado comatoso por más tiempo. Y empecé el nuevo día, dispuesta a repetir lo mismo en este mismo momento, pero no sin antes poner una entrada en cierto blog extraño.
Esto va por mí. Y por ti.
Easily forgotten love
Easily forgotten love
Easily the best I ever had
Easily the best I ever had...