Comienza con una canción con fuerza, ochentera y funky ("15 Step"), en la que Thom yorke susurra una letra críptica y característica que se mezcla con una línea de guitarra Jonny Greenwood-ish-total, chillidos ocasionales de niños y un curioso ritmo beat.
"Bodysnatchers" tiene tintes a... The Beatles, pero también a Smashing Pumpkins, que con la voz y ese eco y el riff básico de guitarra distorsionada recuerda un poco al blues.
Por fin bajamos el ritmo con "Nude", la eterna canción sin grabar, ya que el grupo la lleva tocando en directo desde hace 9 años. Conocida anteriormente como "Big Ideas (Don's Get Any)", guarda bastantes similitudes a "Pyramid Song" (del disco Amnesiac, 2001) en cuanto a ritmo de batería se refiere, y la voz de Yorke es impecable junto a esa guitarra acústica a la que se le unen los coros. Una canción para enamorarse.
"Weird Fishes/Arpeggi" es la gran favorita a ser el primer single del album, a pesar de la inquietante letra sobre ser comido por gusanos. Es una canción con arpegios (como su nombre indica), coros hipnóticos y absorbentes, interludio incluído, y continuación para morir entre efectos de teclado del espacio exterior muy Muse.
"All I Need" resulta un poco cargante tras escucharla un par de veces por el sintetizador que suena de fondo, pero el crescendo del minuto final y ese piano son sin duda lo mejor de este tema.
Después, "Faust ARP" te deja con ganas de más, porque apenas dira 2 minutos. Muy folk, pero a la vez orquestal e incluso barroca pero, otra vez, muy Beatles... Sólo Radiohead pueden hacer mezclas de estilo así, y les queda bien.
"Reckoner" saca a la luz el falsete característico de Yorke -en la distancia- junto a una orquesta de cuerda. Personalmente, una de mis favoritas del disco.
"House of Cards" reza I don't wanna be your friend, I just wanna be your lover. Suave, muy suave... La guitarra acústica cálida un poco repetitiva y la voz con eco un poco reggae te sumergen en un sueño (musical) digno del mismísmo Morfeo.
"Jigsaw Falling Into Place" es otra canción contundente que va progresando poco a poco. Podría haber estado perfectamente en el Hail to the Thief. Riff guitarrero pero sin llegar a los niveles de distorsión del OK Computer, que engancha con "ratatat" de batería.
Y al fin, la bellísima "Videotape". Un precioso broche de oro para un disco único. Sobria, melancólica, dramática, pero simple. El piano y Thom Yorke, unidos para crear una balada íntima a la que poco a poco se le van uniendo con fuerza el resto de los instrumentos. En mi opinión, la canción ya era una obra maestra sin la batería, pero el resultado de la versión grabada es impresionante.
Y... Fin. Ahora toca activar el "Reproducir en Bucle" del iPod, y escucharlo mil veces más para poder apreciar a fondo todos los detalles que se esconden en estos 10 temas.