Wednesday, 25 April 2012

Real life


"No puedo más, no lo conseguiré nunca".

Mientras esta frase resonaba sin parar en la cabeza de nuestra Muireann, a su vez pensó lo irónico que era el sentir consuelo en la música. Sonrió (y nadie lo vio) recordando que poco ha cambiado la situación desde aquellos tiernos 16 años. "Sigo pensando lo mismo que cuando era una adolescente". ¿No se supone que la gente cambia, madura...? "Se ve que esas cosas no están hechas para mí". Entonces, ¿por qué todo el mundo se empeña en seguir los mismos patrones, a saber: estudiar, consumir y trabajar hasta quedarse obsoleto, retirarse del ojo público convertido en un despojo inútil y venido a menos?

El camino no era como lo imaginó, ni cómo se lo pintaron en las películas de su infancia. Las aventuras, la emoción, los amigos que se mantienen fieles a tu lado toda la vida... No podía evitar darse cuenta de que en raras ocasiones consiguió llegar al fondo de un amigo, ese tipo de cosas sólo ocurren en las pelis de Bergman, o en Los Goonies.

Dudas, dudas, agobios...

Lo de siempre, vamos.