Sunday, 15 December 2013

Entrada no numerada

Hay pocas cosas que me guste más hacer en mi tiempo libre que ir al cine o a la filmoteca a ver una buena película, seguido de cerca por ver películas en casa en compañía; y ya en último lugar se encuentra lo que estoy haciendo ahora mismo: ver una película sola frente al ordenador. Con los años, esto último se ha convertido en algo casi imposible, debido a la progresiva incapacidad de mantener la atención en algo durante más de X minutos.

Además, las palomitas con caramelo de ciertos cines selectos de la ciudad suelen ser inmejorables.

No quería, pero voy a hacer apología de la bajada de precio permanente de las entradas de cine para conseguir mayor afluencia de gente. Muchas personas de las que me rodean opinan de esta forma y es algo tan obvio que no hace falta discutirlo, y teniendo en cuenta las fechas que se aproximan, con los estrenos decentes y más que decentes que tendrán lugar en las próximas semanas, hay que ser realistas.

Cuando en un mes estrenan prácticamente todas las películas que esperabas ver de todo el año, tienes que escoger sí o sí a cuales podrás permitirte ir. Y es que 7,20€, que es lo que vale una entrada sin descuento aquí (en la capital, casi 9€), no es un precio que pueda pagar cualquiera. Si encima le sumamos que en la mayoría de los casos habrá que desplazarse a los centros comerciales que están en las afueras (en coche o transporte público, le sumamos 2€ como mínimo), más el lujo que supone que te apetezcan unas palomitas a precio de oro cada gramo... En fin.