En esta época de reencuentros, no se puede evitar ir caminando por cualquier calle de esta pequeña ciudad y encontrarte a gente que conoces, y que, entre saludos y gestos de sorpresa, te cuenten qué ha sido de sus vidas en los últimos meses.La otra noche frente a un bar gay me encontré a una persona que aseguró haber cambiado su forma de ser hace tiempo, pero observando, muchos de los que iban conmigo (incluida yo) nos dimos cuenta de que no era así.
Aparte, en estas dos semanas que llevo en España, me he enterado de que tres amigos míos han salido del armario. Siempre tienes sospechas, ya sea por un comportamiento "extraño" como por una frase de Sir Olivier astutamente encubierta en un nick del messenger, pero hasta que no te lo confirman, no puedes estar segura.
Recuperas la amistad con gente con la que llevas siete años sin hablar, pasas de los sms's patéticos de otros que ocasionalemente recuerdan que existes, e intentas quedar con todo el mundo a la vez que te molesta un poquito (pero sólo un poquito) comprobar que siguen con sus vidas sin ti.
Así que nada, a escuchar música sueca y a olvidar a golpe de lingotazos de Nestea xD