- Dentro de unos años, ¿te seguiré gustando aunque tenga entradas hasta la coronilla?
- Claro que me seguirás gustando, porque serás un madurito sessi. Y dentro de 50 años cuando estemos todo arrugados, jugaré con los pliegues y arrugas de tu cuerpo. Podré hasta esconderte trocitos de comida entre los pliegues de la cara (que serán tipo perrito pachón, à la Paul McCartney) y jugaremos. ¡E imagínate cómo será el sexo! Tu escroto estará colgandero y podremos hacer mini tiendas de campaña, mis pechos también tendrán una elasticidad con nuevas posibilidades insospechadas, y no hablemos del sexo genitogingival...
- Te quiero :')